CENOTES

Un cenote es una dolina inundada de origen kárstico que se encuentra en algunas cavernas muy profundas, como consecuencia de haberse derrumbado el techo de una o varias cuevas.

Los cenotes se formaron debido a la bajada del nivel del mar durante los pulsos glaciares del Pleistoceno. Los cenotes son, en la mayor parte de los casos, ensanchamientos de complejas redes fluviales subterráneas, que en ocasiones se abren paso hasta el mar.

Existen varios tipos de cenotes: a cielo abierto, semiabiertos y subterráneos o en gruta. Esta clasificación está directamente relacionada con la edad del cenote, siendo los cenotes maduros aquellos que se encuentran completamente abiertos y los más jóvenes los que todavía conservan su cúpula intacta.

El número de cenotes en el estado de Yucatán es de 7 000 a 8 000. La gran extensión de bosque ha hecho más difícil el cálculo para los estados de Campeche y Quintana Roo.

Etimológicamente, la palabra cenote procede de la voz maya "dz'onot, tzonot o ts'onot", sustantivo masculino que significa sagrado.
Los mayas utilizaban los cenotes como lugares sagrados para hacer sacrificios animales y humanos como tributo a sus dioses. Los depósitos descubiertos por arqueólogos y espeólogos subacuáticos indican que en tiempos prehispánicos se sacrificaban doncellas, lanzándolas a las aguas, ataviadas con finos ropajes y joyas. Algunos historiadores y arqueólogos afirman haber encotrado osamentas de niños y ancianos.
También arrojaban cerámica y joyas al fondo en ofrendas y rituales. Lo que los mayas no sabían es que algunos cenotes estaban unidos por conductos subterráneos con el resto de cenotes, de los cuales cogían agua para beber, lavar etc.