La esencia de los seres humanos
La relación de los indígenas con el maiz es de respeto y de economía. Según su mitología, sin él, los seres humanos no habríamos sido creados y tampoco podríamos alimentarnos. Según el libro del Maya, POPOL VUH, el hombre se hizo de maíz: "...Y dijeron los Progenitores, los Creadores y Formadores, que se llaman Tepeu y Gucumatz:-Ha llegado el tiempo del amanecer, de que se termine la obra y que aparezcan los que nos han de sustentar y nutrir, los hijos esclarecidos, los vasallos civilizados; que aparezca el hombre y la humanidad sobre la superficie de la tierra-. Se juntaron, llegaron y celebraron consejo en la oscuridad y en la noche; luego buscaron y discutieron y aqui reflexionaron y pensaron. De esta manera salieron a luz claramente sus decisiones y encontraron y descubrieron lo que debía entrar en la carne del hombre. Poco faltaba para que el sol, la luna y las estrellas aparecieran sobre los Creadores y Formadores. De Paxil y de Cayalá, asi llamados, vinieron las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas...Y así encontraron la comida y ésta fue la que entró en la carne del hombre creado, del hombre formado; de ésta se hizo la sangre del hombre... Así entró el maíz por obra de los Progenitores. Habían alimentos de todas clases, alimentos pequeños y grandes, plantas pequeñas y plantas grandes. Moliendo entonces las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas hizo Ixmucané nueve bebidas y de éste alimento provinieron la fuerza y la gordura y con él crearon los músculos y el vigor del hombre. Esto
_
_ 

En la milpa se aparece
el niño que nos mantiene,
y chicomexochitl crece,
en cada surco va y viene.
Arturo Castillo Tristán