Los mayas fueron excelentes escultores. Crearon figuras bellamente proporcionadas y de armonía estética sobre estelas, dinteles y frisos que decoran paredes y templos. Tales esculturas en piedra representan sacrificios humanos, ceremonias sangrientas, ritos de purificación, ricos gobernantes con espléndidos peinados, dioses, figuras geométricas, aves y animales.
Las piezas ceremoniales muchas veces se pintaban con figuras mitológicas. También se han hallado piezas de oro en muchos sitios, algunas de ellas verdaderamente valiosas, labradas en jade y de exquisita manufactura.
La cerámica también podría considerarse como una expresión artística. Las ollas de barro que se ponían a secar al sol en lugar de cocerse en hornos, podían hallarse lo mismo en la cocina de una familia común que en el ritual del templo.