
La excursión incluye
- transporte __
- equipo snorkel
- guía especializado en espeología _____
- guía Tierras Mayas
- entrada cenote Dos Ojos, playa Xcacel y cenote Xcacel
En la península de Yucatá la superficie es caliza, por tanto, toda el agua de lluvia se absorbe rápidamente provocando corrientes subterráneas. Por el reblandecimiento de la tierra húmeda se provocan derrumbes de la superficie formándose así grandes oquedades y cuevas llamadas cenotes. El nombre de cenotes viene del maya "ts’ onot", el cual derivó, debido a los españoles, en cenote. Los cenotes eran sagrados para los antiguos mayas, lugares de culto y comunicación con las deidades del agua y se hacían ritos en los cuales se arrojaban ofrendas y sacrificios humanos.
En la actualidad, a lo largo de la Riviera Maya se encuentran más de 100 cenotes. No todos están abiertos al público porque algunos son peligrosos debido a su profundidad. Los hay abiertos, cerrados, con cuevas subterráneas, con estalactitas y estalagmitas y otros que parecen estanques.
Itinerario
A las 7:30h de la mañana pasarán por nosotros para después de un trayecto de una hora aproximadamente llegar a uno de los cenotes más bellos de la zona: el cenote Dos Ojos. Se llama así porque visto desde arriba parece un par de ojos azules.
Este cenote cuenta con un sistema de cuevas inundadas de 65Km de largo, por lo que está considerado uno de los ríos subterráneos más largos del mundo. En él los amantes del esnórquel y del espeleo-buceo podrán inundarse de sensaciones: atravesar cavernas, apreciar diferentes peces y cruzar por en medio de estalactitas y estalagmitas formadas a través de miles de años. Definitivamente nadar en este cenote es una acción de heroísmo y a la vez de aventura sin límite.
Al salir de esta maravilla natural nos dirigiremos a una de las playas más bellas de la Riviera Maya: Xcacel. Ésta es considerada “santuario de la tortuga marina”, debido a que cada año llegan a desovar dos de las siete especies de tortugas que anidan en México: la tortuga Blanca y la Caguama.
Esta playa, gracias a la lucha de ecologistas y gente involucrada en el medio, no ha sido destruida para convertirla en un gran complejo hotelero. Podremos disfrutar de una playa larga y extensa con palmeras y flora endémica de la zona. Cerca se encuentra un arrecife de coral, el cual puede ser visitado para realizar esnórquel y poder apreciar algunas mantarrayas, estrellas de mar y tortugas marinas, además de diferentes corales y pecesitos.
Aquí podremos absorber los rayos solares y tomar un baño en el mar. Después visitar otro cenote que se localiza en la misma playa. Este cenote, al contrario de Dos Ojos, es abierto y su agua se ve verdosa debido al manglar que lo rodea. Es otra maravilla natural. Al salir del cenote, tomaremos rumbo a nuestro hotel para llegar alrededor de las 15:00 h y almorzar.



*En esta excursión no va incluida la comida
*Opcionalmente se puede realizar submarinismo